Entrevista a D.Rafael de Rojas Sarabia

aparecida en nuestra revista el Hispano-árabe nº 5

¿Cuándo comienza tu relación con el caballo?

Yo no recuerdo mi primer día, pues al despertar ya me veía montado a caballo, me ataban a una montura que le hicieron a mi padre cuando él tenia dos años, la hizo Vidal cuando trabajaba en el barrio del arenal. Me montaba en todo lo que tenía cuatro patas, mi primer caballo un tordo romero llamado Victorioso, domado por mi tío abuelo Silvestre, un gran aficionado.

¿Y la cría caballar? ¿Cómo decides hacerte ganadero?

En casa siempre ha habido yeguas cruzadas para las faenas del campo. Primero salían las Yuntas de mulo, antes del amanecer, después nosotros a caballo ya de día, son recuerdos imborrables. Yo personalmente empecé en esta locura en 1990, con yeguas muy altas de sangre, con el tiempo he ido buscando más la condición que la belleza, pues al final de lo que se trata es de montar disfrutando y no en una pelea continua. Lo que no vale para uno no vale para nadie. Por eso empecé con el há, que siendo un caballo que siempre ha estado entre nosotros, pero al carecer de libro de registro de raza, no se le daba importancia (hablando siempre de cruzados). Aquellas grandes jacas que se podían montar por cualquiera y después salían tendidas a galope detrás de cualquier becerro y liebre, tenían: talla, belleza y un gran corazón y siempre templadas, los locos no llegaban a domarse, iban al matadero. Selección.

Pienso que en esta raza está todo por hacer, tenemos una base de yeguas pura raza andaluzas excelentes, hay que buscar el árabe adecuado, aquí lo tenemos de una gran belleza, pero no es suficiente, hay que traer los que nos sirvan, que tengan un gran vitae de premios, después habrá que saber ligar, pero ahí es donde uno empieza a enamorarse en esto de ser ganadero. Una yegua te puede dar diez productos buenos o malos, pero un mal semental te destroza una comarca.

Como dijo D. Fernando Villalón, ante un problema de una plaga de langosta, la solución es castrar los machos, en todas las razas hay muchas plagas. Hay cosas que se pueden pasar por alto, pero el semental que transmita mal carácter de lo demás ni hablamos.

¿Tú montas tus caballos? ¿Consideras que este hecho representa algún valor añadido a la hora de seleccionar para la cría?

Las yeguas están todas montadas, los años que se quedan vacías, las encuadro y se montan como un caballo, para mi es fundamental no solo domar por supuesto al semental, también la yegua, muchas veces los potros, al domarse, ves que tienen las mismas reacciones que sus madres, es cierto que ya en el campo se ve una yegua, cuando es pastueña, pero las ganas de aprender y trabajar de forma constante es únicamente en la doma donde se ve. La competición es principal a la hora de seleccionar.

¿A que cualidades le das más importancia?

Una buena morfología debe dar una buena función, pero estas dos grandes cualidades no bastarían sin un buen carácter y este a su vez tampoco sino hay un buen corazón, querer trabajar con ganas y si además tiene belleza, estaríamos ante un excelente caballo.

¿Cuáles les exiges a tus yeguas?

Las mismas que anteriormente he citado. Diferente es que algunas les perdone faltas que a otras no lo haría, soy un romántico y esto lo hago por afición, no soy perfecto y mis yeguas tampoco.

¿Cuáles de ellas tiene el Hispano-árabe y cuales hay que potenciar?

Todas estas cualidades se dan en todas las razas, he conocido P.R.E, que había que impulsarlos muchísimo para dar un paso, carentes de toda nobleza y P.R.á. que no hacían honor a su sangre. Las cualidades hay que buscarlas en las familias, sean de la raza que sean. Para mí el Pura Raza Hispano-árabe ideal seria un caballo con la belleza de cara y cuello que actualmente tiene, una buena cruz en resumen un buen físico y que ganara todas las pruebas que le pongan por delante, pues este caballo puede competir en: doma, salto, raid, polo, acoso, completo incluso carreras, todo dependerá del tipo de caballo que queramos criar, es lo bueno de no tener cerrado una raza, hay que coger lo bueno, lo malo por muchos papeles que tenga hay que eliminarlo y si es macho castrarlo.

¿Cómo ves el futuro de la raza en este momento en el que se intuyen movimientos estratégicos en el sector equino nacional?

Hay que empezar en la infancia, tenemos la obligación de hacerles ver a los políti cos, que esto no es una afición elitista, es verdad que antes el señor iba a caballo, pero su ayuda también, mayorales, conocedores, amparadores, guardas etc. En el golf no ocurre esto y estamos rodeados de campo con un gasto de agua que no nos podemos permitir, todo lo del golf está muy bien, pero nosotros estábamos antes. Hay que crear escuelas municipales, es una vergüenza que Sevilla no la tenga, sí a los polideportivos, piscinas etc pero sí también a picaderos municipales. Un perro come más que un caballo, el problema está ¿dónde deja el caballo? Pues ahí está la necesidad de asociarse, se necesitan centros de equitación, públicos y privados y la iniciativa debe partir de las distintas asociaciones vinculadas al caballo, ahí veo el futuro. Preguntar por el número de federados en Alemania, Francia y España y veremos a la distancia que estamos, tenemos que formar usuarios del caballo. Se necesitan personas que utilicen el caballo todo el año no una semana.

¿Y en tu casa, como está el relevo generacional?

Tengo tres hijos varones, los tres magníficos, saben montar, les gusta; pero se necesita algo más, para esto hay que tener una afición desmedida. No es cuestión de tener las yeguas gordas, sino quedarte mirándolas como comen. Siempre me llamó la atención que el Marqués de Domecq, el de la estatua de Jerez, al final del S. XIX se fuera a Asia por tres sementales y los trajera andando y en tren y ahí todavía está la sangre, ligando con buenos te equivocas menos, hoy hacer esto es mucho más fácil, pero no se hace como se debiera, porque tampoco está en traer todo lo malo que no quieren arriba el que tiene algo bueno lo suelta si lo pagas bien, y eso se lo pueden permitir pocos, y el que puede no sabe ni se deja aconsejar, por eso la necesidad de asociarse, ese es el único camino y compartir semilla de gran calidad.

Describe la finca donde crías el ganado y el manejo que usas: alimentación y cubriciones.

Las yeguas están en Torre la Indiana, una finca del Aljarafe en el término de Palomares del Río, es una huerta de naranjos donde cada vez quedan menos naranjos y más caballos. Desde mayo a octubre están en una pradera, dependiendo del tiempo, están en el campo y estabulados en boxes y corraletas. Las alimento con avena tronzada, heno o alfalfa, cuando están más avanzadas y están sueltas les doy como suplemento soja. Las cubriciones las hago por monta natural, buscándole a cada una el semental que veo que le puede ir, ahora busco que el semental esté contrastado, no pienso tanto en la belleza como en un buen carácter.