INFLUENCIA DE LA SANGRE ÁRABE EN LA CRÍA CABALLAR

Por D. Felipe Morenés y de Giles. Marqués de Villarreal de Burriel.
Artículo aparecido en nuestra revista "El Hispano-árabe" nº 5

Investigando bibliográficamente en el pasado de la actual FERIA DEL CABALLO me ha conducido directamente a la SEMANA DEL CABALLO 1954 y más profundamente en el pasado al CONCURSO EQUINO DE LA EXPOSICIÓN IBERO-AME RICANA DEL AÑO 1929. Buceando en el pasado, he descubierto la importancia que ha tenido la sangre árabe en la formación de nuestra cabaña ganadera. Y no solamente en la nuestra, pues muchas, casi todas las razas actuales en el mundo tienen en mayor o menor grado una pincelada de sangre oriental.

Comenzaré invocando una curiosa obra titulada “En Busca del Caballo Árabe” escrita por el Comandante de Caballería D. Luis Azpeitia de Moros, Jefe de una expedición que el 13 de Mayo de 1905 partía, acompañado por un Oficial de Administración militar Sr. Fernández y del Veterinario Segundo Sr. Viedma y que se nominó “Comisión para la compra de Ganado en Oriente”. Como es de suponer por la fecha en que se realizó y los lugares que visitaron, las vicisitudes fueron rocambolescas y los medios de transporte, lentos y elementales.

Esta comisión regresó un año después, trayendo consigo yeguas: Zulima, Gacela, Zoraida, Saada, Urfa, Zarifa, Sultana, Anazé, Farida, Tayara, Ym Bint y Yamila y diez caballos. Saada murió en la travesía de regreso, por lo que a España solo arribaron doce yeguas y otra Farida no llega inscribirse nunca en el Stud-Book. De estas solo cinco consiguen estar en el stud book de la raza con hijas o nietas directas.

A su vez se importaron dos sementales que ejercieron una notabilísima influencia en la cría caballar: WAN DYCK y SCANDERICH. El primero Wan-Dyck nació en Urincaya (Rusia) y Scanderich nació en Bagdad (Turquía Asiática). También ejerció una notable influencia OKOWONEK de la yeguada del Excmo. Sr. Duque de Veragua del cual proceden lo más distinguido que existe en la raza árabe.

Descendiente directo, hijo, del primero era el caballo Tunecino que fue también un gran raceador y cuya imagen ha quedado perpetuada para los tiempos pues es nada menos que el moldeó D. Mariano Benilure para la estatua de D. Miguel Primo de Rivera y que preside la Plaza del Arenal.

Estas yeguas, o sus descendientes, por cruza o en pureza, dieron lugar a multitud de yeguadas en España y por supuesto en Jerez: El Marqués de Casa Domecq adquirió de aquellas yeguas importadas Zulima y su hija Niza, criando en pureza primero y después por cruzamientos. Esta estirpe aún existe. ALCARAVÁN, HISPANO-ÁRABE, por Watoli, de la línea de Congo, descendiente de directo de Wan - Dyck, fue Campeón de Campeones hace tres ediciones en Jerez. Las yeguas VELERA y ARUZA de mi propiedad tienen la misma ascendencia y resultaron premiadas en el 2002 como mejores ejemplares de la garrocha en los concursos de los Palacios y Jerez disputado entre setenta colleras de toda España. En pureza tenemos entre otras las Yeguadas de Domecq-Ybarra, que ha alcanzado notabilísimos premios por el mundo entero además de seis veces el Campeón de Campeones de Jerez con lo Caballos ALJAUF, ARAM, ABUTIG, DAKALIEH, SUSPIRO, MOLINETE.

Otras importantes ganaderías en pureza procedentes de estas líneas son D. José María Ybarra y D. Diego Méndez en Sevilla. La yeguada de Ses Rotes de D. Pedro Salas en Palma de Mallorca, que adquirió la Ganadería del Conde de Belalcazar y Duque de Veragua, todo de la misma procedencia. Es sólo una muestra…

Estos caballos árabes se mezclaron con otros autóctonos para corregir perfiles y darles robustez y belleza. Actualmente se ha creado, muy recientemente, el registro genealógico de la Raza Hispano Árabe y se está recreando de nuevo este cruzamiento, que produce excelentes ejemplares que reúnen las excelencias de ambas razas. En un artículo publicado en relación con la Exposición Equina de 1929 describe este cruzamiento de la siguiente forma: “Ese cruzamiento es el más adecuado al mejor caballo que para esta aptitud poseemos; con él se persigue su mejoramiento aproximándole a su tronco originario, no siendo de extrañar exista completa fusión de caracteres, obteniéndose ejemplares de gran belleza…”

La raza de caballos de carreras, el pura sangre ingles, procede de caballos árabes (o berberiscos que son similares): DARLEY ARABIAN, GODLFIN BARB, BAYERLI TURK, la cuarta estirpe la desconozco y además no hay descendientes. Estos legendarios caballos vinieron a manos de los Ingleses de las más románticas maneras y siendo cruzados con yeguas de su país han consolidado una raza que es las pura genéticamente del orbe, después de la árabe.

Otra raza que no se puede omitir en un artículo como este es la Anglo-árabe que procede de cruzar yeguas de pura raza Inglesa (thoroughbread) con caballos de pura raza árabe. Este cruzamiento lleva realizándose en Francia particularmente, muchos años y ha dado lugar a una raza consolidada. En España también se hizo, pero es Francia su “padre”. No obstante lo cual, en España también existe ya desde hace años un libro registro o stud book de esta raza, habiendo notables criadores, que lo hacen partiendo de yeguas importadas, cuales son el Conde de Aguilar que es el más antiguo y las familias Campos Peña y Peña Ortega. De estas ganaderías se pueden disfrutar ejemplares en casi todas las ediciones de la actual Feria del Caballo.

Como se verá, la influencia de la sangre caballar oriental o árabe en la producción equina es importantísima. Días atrás se realizó una subasta en el Cortijo de Vicos de yeguas españolas y árabes. Observando las bellísimas yeguas que se subastaban no podía sustraerme a la imagen antigua de sus antepasados, que hunden sus raíces en el desierto del Negev, las llanuras de Mesopotamia o en la Rusia Meridional y recordando al Comandante Azpetia negociando la compra de sus antepasadas en una jaíma con un jeque casi comido por las picaduras de los mosquitos que a punto estuvieron de costarle la vida. Y mirándole a una nieta de CONGO, de bonita capa torda mosqueada, las espigas (remolinos) de la frente y el cuello, me preguntaba que significado tendrían para un beduino. Hay que ser prudentes, valorar lo que tenemos y recordar su valioso pasado.