Presidente de la UEGHá

Antonio Rodríguez de la Borbolla y Vázquez

Hemos cumplido nuestro primer aniversario como gestores del Libro Genealógico de la raza Hispano-árabe. Fue el 4 de junio del pasado año cuando iniciamos los trabajos para la puesta en marcha de los medios necesarios para poder atender las solicitudes de los ganaderos criadores de la raza Hispano-árabe

Podemos considerar que hemos hecho un gran trabajo, ya que se han atendido más de setecientas solicitudes de servicio de diferente índole y, como dato importante, el hecho de haber entregado a esta fecha más de 420 Pasaportes y Certificados de Inscripción y Cartas genealógicas.

La situación, por tanto, ha estado controlada a lo largo de todo este último año, sin que nos hayan surgido dificultades que no hayan podido ser solucionadas en breve plazo.

Debemos recordar a todos que son muy importantes las funciones que deben realizar cada una de las cuatro partes que intervenimos en las distintas operaciones. Es vital que el ganadero junto con el veterinario que asigne a sus servicios realicen su labor, en el menor tiempo posible y con la mayor precisión en cuanto a la generación dedocumentos y a los envios de muestras de sangre al Laboratorio.

Seguiremos trabajando con constancia para ofrecer el mejor servicio a todos los criadores y ganaderos de esta magnífica raza que, como todos saben, presenta una gran adaptación al medio donde se desenvuelve y unas aptitudes muy adecuadas para la práctica de diversas disciplinas hípicas. Se trata de un caballo de silla, con particular predisposición para el deporte, en especial para doma clásica y vaquera, así como para enganches, carreras campo a través, saltos, trec, marchas ecuestres y deportes en grupo.

Quiero recordarles asímismo, que en breves fechas, el Ministerio editará nuevas normas que nos atañen a todos, especialmente en lo que se refiere a la identificación de nuestros productos equinos. En ésta nuestra página web, les mantendremos informados al respecto, al mismo tiempo que volvemos a recordarles la obligatoriedad inexcusable de tener dada de alta su explotación en el Régimen de Explotaciones Ganaderas, ya que no será posible inscribir ningún producto sin tener constancia del número de registro de la explotación de nacimiento del animal.